
Hay quienes creen y también los que no acerca de esta capacidad innata en el ser humano, pero son cada vez mas los devotos en este tema que no solo ocupa el campo de la psicología, sino también en los terrenos de lo oculto, el tema de la capacidad mental está en boga, esto es evidente.
Pero no voy a profundizar en el mundo mental como lo puede hacer un científico porque no lo soy.
Solo me voy a fundamentar en el área en el que muchos estudiosos y practicante en este tema en el cual yo me incluyo, hemos podido experimentar y es; la fascinante capacidad de precipitar, osea crear (si me permiten usar ese termino tan divino) todo lo que creamos factible en nuestras vidas con una herramienta que todos poseemos; LA ENERGÍA MENTAL.

Esto nos lleva a la conclusión de que antes está la mente y luego lo físico. El uso consciente de la energía mental es una herramienta maravillosa que hace posible muchas materializaciones positivas en nuestras vidas; es decir atraer a tu vida lo que tu desees para ti con el uso consciente de tus pensamientos positivos y creadores. Por ejemplo; creer y afirmar día a día que somos capaces, que somos saludables, que somos positivos etc....

Por eso, EL PRESENTE es el momento del milagro, EL PRESENTE, es el tiempo mágico donde podemos decidir cual será nuestro futuro modelándolo aquí y ahora a nuestro parecer, según sea nuestros ideales. Es como entrar a un gran hiper mercado donde podemos escoger a nuestro gusto lo que vamos a consumir en los siguientes días.
Si esto lo hacemos con las cosas no trascendentales como puede ser la cena del miércoles porque no hacemos lo mismo entrando a ese gran hiper mercado de la vida donde puedes escoger tus pensamientos y sentimientos de forma consciente y por edem tener las experiencias resultantes.
Esto lo hacemos si, lo hacemos pero de forma indirecta osea no somos consciente de los pensamientos y sentimientos en el 90% de la veces en nuestra vida y somo llevados como un trozo de madera por las olas del inmenso mar de la vida. Los resultados pueden ser muy diferentes lo que quizás quisieramos. Una relación amorosa, un proyecto laboral, un sueño de prosperidad para nuestra familia, en fin cualquier deseo o proyecto que quisieramos tener plasmado en nuestra vida, puede ser sometida a la gran ruleta de la suerte si nuestra vida no es dirigida sabiamente por el uso del pensamiento precipitador.
Por eso se dijo: "CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR",
Busquemos que esos pasos que demos en la vida sean los mas certeros, los mas deseables, los que no perjudiquen ni tu vida ni la del prójimo y crea te un mundo maravilloso a tu imagen y deseo mas profundo y así de esta manera también lo puedas transmitir a tus descendientes y quizás y solamente quizás podamos colaborar en el proceso de la tan buscada FELICIDAD y de tener una sociedad mas consciente.
Este vídeo le puede orientar bastante con respecto al tema que hemos expuesto:
Nuestro primer pensamiento
Nuestro primer pensamiento en cada circunstancia de la vida no debe ser ¿qué puedo conseguir?, sino ¿cómo puedo ayudar? Esto, desde luego parece una tontería de acuerdo con las normas mundanas comunes, pero es realmente la más elevada sabiduría, porque ella conduce al logro de una vida de verdadera armonía, satisfacción y paz.
Había una vez un sabio que vivía en un pueblo y a quien muchos iban a ver en busca de consejo e información.
Cierto día, un recién llegado fue a ver al sabio y le dijo: ¿Qué clase de gente vive aquí?
Pero el sabio respondió con otra pregunta: ¿Qué clase de gente es la que vive en el pueblo de donde vienes?
El recién llegado replicó: ¡Oh!, son unos miserables, hostiles, mezquinos, sin sentimiento de solidaridad. ¡Es muy difícil convivir con ellos!
Bien –dijo el sabio-, esa misma clase de gente encontrarás aquí.
El poco tiempo, otro visitante llegó al pueblo y le hizo al sabio la misma pregunta: ¿Qué clase de gente vive aquí? El anciano replicó preguntando: ¿Cómo era la gente del lugar donde vienes?
Oh –el segundo forastero respondió-, eran personas espléndidas, bondadosas, buenos amigos. Llenos de bondad. Siento haberlos dejado.
Entonces –dijo el sabio- esa misma clase de gente encontrarás aquí.
Henry Thomas Hamblin (1873-1958) Del libro “El poder del pensamiento”

Muy bien, un articulo profundo, bien escrito y con una imagen bien escogida. Sigue así
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